Hidratacion - CREMA DE MELOCOTÓN

Nuestra forma de vida, la contaminación medioambiental, la falta de sueño y de
descanso, el estrés, los cambios bruscos de temperatura, el consumo de tabaco y
alcohol y el abuso de exposiciones solares nos empujan hacia una falta de
oxigenación y hacia una alteración del equilibrio metabólico que, como
consecuencia, conlleva a que el envejecimiento prematuro de la piel se acelere y a
que, paulatinamente, la piel se vaya volviendo más apagada, frágil, arrugada y con
falta de luminosidad y tonicidad.
Por otro lado, la producción de colágeno y elastina natural se va ralentizando con el
paso del tiempo, y los nefastos efectos aparecen en nuestra vida: ¡las temidas
arrugas!
La pérdida de equilibrio en el grado de humedad da un aspecto seco, áspero y poco
saludable a nuestra piel. Utilizar una buena crema hidratante, con la capacidad
necesaria para retener las moléculas de agua y además formar una película
protectora invisible capaz de evitar la evaporación de ésta con el contacto del aire,
proporciona una mejora inmediata del estado de la piel.

CREMA DE MELOCOTÓN
El agradable aroma del melocotón hace que forme parte de una gran variedad de
cosméticos: champús, cremas corporales, suavizantes capilares, perfumes, crema
hidratantes... Pero además de tener un olor agradable, esta fruta es un excelente
hidratante, suavizante y nutritivo para pieles cansadas.
Mezcla en un recipiente los siguientes ingredientes: una cucharada de cera natural
de abeja, una pizca de bórax, cuarenta gotas de aceite de melocotón y quince gotas
de aceite de germen de trigo. Ponlo al baño María y, una vez que esté derretido,
apaga el fuego y tritúralo todo con la batidora. Si consideras que te ha quedado
demasiado espeso, añade poco a poco unas gotas de agua de rosas. Y... ¡listo para
utilizar!
CREMA DE MIEL
La miel es destacable por su gran poder bactericida. Contiene potasio, sodio,
magnesio, hierro, cobre, fósforo, manganeso, calcio, fructosa, vitaminas B1, B2 y C.
Pon en un recipiente al baño María una cucharadita de postre de miel fluida, dos
cucharadas de aceite de almendras, otras dos de manteca de cacao y una de lanolina
líquida. Deja enfriar y añade 1 g de jalea real agregando agua de rosas poco a poco,
hasta tener la textura deseada. Utiliza la batidora eléctrica para así conseguir una
mezcla homogénea. Aplicada por todo el cuerpo, acentuará la luminosidad del
bronceado, manteniéndolo durante más tiempo.
Fuente: mailxmail.com/curso-secretos-belleza-natural/hidratacion]