Sustancias Drogodependientes

Drogas. Concepto, dependencia y uso médico

Sustancias Drogodependientes
Desde el origen de los tiempos y a través de las sucesivas civilizaciones, el ser
humano ha hecho uso de diversas sustancias psicoactivas. Este uso se ha limitado principalmente al ámbito religioso, los entornos de distracción social y, entrado
el siglo XIX, a la experiencia artística e, incluso, experimental.
Sin embargo, hasta hace apenas un siglo no se evidencia una voluntad de intervención clara por parte de los Estados sobre el consumo de drogas, momento en el que, por encima del ámbito cultural y antropológico, se comienza a dar prioridad a las perspectivas de tipo económico, sanitario, judicial o político.
El consumo de drogas es un fenómeno complejo que, de una u otra manera, con
unos u otros fines, ha estado presente en la mayoría de las sociedades. Sin embargo,
es en el último cuarto del presente siglo cuando las sociedades occidentales, bien
por la aparición de nuevas sustancias, bien por la difusión de su uso en capas
sociales cada vez más amplias, empiezan a percibir dicho consumo como un
problema de salud pública por la aparición, cada vez más frecuente, de casos de drogodependencia a los que en un primer momento no se sabe cómo hacer frente.
¿QUÉ ES UNA DROGA?
En sentido estricto, toda sustancia farmacológicamente activa para el organismo
es una droga; en esta acepción todo medicamento es pues una droga; en un
sentido más amplio, se emplea el término droga para referirse a toda sustancia psicoactiva susceptible de un consumo abusivo y que puede implicar
manifestaciones de dependencia.
El término droga se utiliza para referirse a aquellas sustancias que provocan una alteración del estado de ánimo y son capaces de producir adicción. Este término
incluye no solo las sustancias que popularmente son consideradas como drogas
por su condición de ilegales, sino también diversos psicofármacos y sustancias de consumo legal como el tabaco, el alcohol o las bebidas que contienen xantinas
como el café; además de sustancias de uso doméstico o laboral como las colas,
los pegamentos y los disolventes volátiles.
No existe "la droga", sino diversas sustancias, más o menos adictivas,
consumidas de distintas formas por personas diferentes, y que pueden dar lugar a variados tipos de situaciones más o menos problemáticas.
Las drogas no son en sí mismas positivas ni negativas. Del significado que para
una persona concreta y su entorno social tengan los efectos de una determinada sustancia, dependerá que su consumo pueda acabar resultando problemático.
USO MÉDICO
Algunas drogas son utilizadas clínicamente para tratar ciertas enfermedades y
como complemento de ciertas terapias.
DEPENDENCIA PSICOLÓGICA
Compulsión a consumir periódicamente la droga de que se trate, para experimentar
un estado afectivo positivo (placer, bienestar, euforia, sociabilidad, etc...) o
librarse de un estado afectivo negativo (aburrimiento, timidez, estrés, etc.).
La dependencia psicológica es lo realmente difícil de superar en el proceso de deshabituación de una adicción. Para ello, es necesario propiciar cambios en la
conducta y emociones de la persona que le permitan funcionar psicológicamente (obtener satisfacción, superar el aburrimiento, afrontar la ansiedad, tolerar la
frustración, establecer relaciones sociales, etc.) sin necesidad de recurrir a las
drogas.
DEPENDENCIA FÍSICA
La droga se ha incorporado al metabolismo del sujeto. El organismo se ha
habituado a la presencia constante de la sustancia, de tal manera que necesita
mantener un determinado nivel en sangre para funcionar con normalidad.
Cuando este nivel desciende por debajo de cierto umbral aparece el Síndrome
de Abstinencia característico de cada droga.
TOLERANCIA
Se dice que una droga produce tolerancia cuando es necesario ir aumentando la
cantidad consumida para experimentar los mismos efectos. O lo que es lo mismo, cuando los efectos de la misma cantidad son cada vez menores.
La tolerancia es un indicio de alteración metabólica, consecuencia de un consumo crónico del que el organismo intenta defenderse.
SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LA ADICCIÓN
Todas las adicciones son diagnosticables ya que sus síntomas pueden ser
reconocidos y descritos. Sin embargo, generalmente es difícil y costoso que una persona acepte que tiene un problema de adicción; por eso lo mejor es dejar que la adicción sea 'autodiagnosticada'.
Lamentablemente, el adicto suele ser el último en enterarse de su propio problema, debido a un mecanismo de defensa denominado 'negación'.
Según recomienda el Dr. Arnold M. Washton en su libro 'Querer No es Poder', publicado por la editorial Paidos en 1991, lo mejor que se puede hacer -en lugar
de poner una etiqueta- es transmitirle a esa persona reflexiones concretas sobre su conducta y sobre el modo en que ésta le afecta a uno.
Fuente: mailxmail.com/curso-drogas-efectos-historia-legislacion/drogas-concepto-dependencia-uso-medico]
Drogas. Efectos, historia y
legislación
Autor: Eduardo Corral Pugnaire