Guía de medicina Natural, Carlos Kozel Así renuncia voluntariamente a la protección


Guía de medicina Natural, Carlos Kozel
Así renuncia voluntariamente a la protección
de las dos manos extendidas para bendecir, y a las cuales nos
hemos referido anteriormente. La Humanidad se sitia cada vez más,
bajo las manos de los poderes de las tinieblas, extendidas para maldecir
y corromper. Así sella el hombre su propio destino por el hecho de que
ya no cabe "lo que es y lo que necesita". Y aunque se trate de mostrar
claramente a[ hombre lo que es y lo que necesita, como lo estamos
haciendo nosotros con estas reflexiones, pocos serán los que las tomen
en cuenta y deseen orientarse de acuerdo con las directrices que ofrecemos:
"Dios y la Naturaleza". Por desgracia, el hombre se obstina en
tomar la dirección opuesta, y ello es señal evidente de que se acerca el
fin del mundo, tal como lo han predicho las Sagradas Escrituras.
Nada puede el hombre contra Dios y contra la Naturaleza. Su
equivocado concepto no puede en modo alguno cambiar ni a Dios ni a
la Naturaleza; lo único que hace es cambiarse a s i mismo de manera
muy desfavorable, como cada cual habrá de reconocer el día (cada vez
más cercano) en que tenga que rendir cuentas ante Dios.
Aun cuando impere esa equivocada orientación, nos mantenemos
firmes en nuestra afirmación de que el hombre es una doble maravilla.
En primer lugar por haber sido creado a imagen y semejanza de
Dios y, en segundo lugar, por su íntima unión con la Naturaleza, de la
cual depende también por completo, por lo que a manera de vivir y de
curar sus enfermedades se refiere. Ha quedado suficientemente demostrada
la autenticidad de esta ultima afirmación. Nuestras aseveraciones
están basadas principalmente en el infalible Libro de la Verdad, en el
1ibro de la Creación, en el Libro de Dios, en la NATURALEZA.
La mayoría de los animales irracionales respetan y siguen fielmente
los métodos de vida y curación que la Naturaleza les proporciona;
saben distinguir los alimentos que [es son necesarios y los métodos de
curación ordenados para ellos en la creación. Los baños de sol, de barro,
junto con la hidroterapia (tratamiento de agua) y especialmente las
plantas curativas, son los remedios puros de la Naturaleza que ellos
emplean para la curación de sus enfermedades. Es realmente sorprendente
la manera cómo los animales saben distinguir las hierbas que les
convienen. Su instinto les permite elegir siempre la planta adecuada y
precisa para cada trastorno y para cada enfermedad.
Fuente: Guía de medicina natural – Volumen primero
Salud y curación Autor: Carlos Kozel