Guía de medicina natural Carlos Kozel En una deficiente respiración esta la causa de muchas enfermedades.


Guía de medicina natural Carlos Kozel
En una deficiente respiración esta la causa de muchas enfermedades.
Por consiguiente, todo aquel que estime su salud, debe poner el
mayor interés en respirar bien y tener siempre presente este importante
factor de salud.
Otro factor igualmente importante y por desgracia ignorado por
muchos, y descuidado incluso por personas informadas es la buena
masticación, que consiste en desmenuzar a fondo, con lentitud y repetidamente,
Antes de tragar el bolo alimenticio, lo cual redunda en una
perfecta d ingestión y asimilación de los alimentos, favoreciendo así una
buena combustión.
Todo sale con vigor y frescura de la Naturaleza, y todo retorna a
ella una vez que ha cumplido su ciclo vital y gastado sus esencias. Por
eso, nada se pierde, todo se recupera y se transforma. La Naturaleza nos
ofrece muchas maravillas, cuya detenida observación ha de extasiarnos.
Precisamente, gracias a esta observación, puede el hombre darse cuenta
de lo que en realidad necesita, es decir, vivir en estrecho contacto con la
Naturaleza y sus dones. Sólo así asegurará su salud y obtendrá el equilibrio
de la función’ orgánica.
Todo en la Naturaleza sigue su rumbo milagroso. Nada se pierde,
aunque se gaste y se arruine en apariencia. l o desechado por perjudicial
se hace de nuevo aprovechable y Ú t i l gracias a un proceso de transform-
cion, d e los que tan rica es la Naturaleza, y esta lo sitúa de nuevo
allá donde pueda realizar nuevamente una tarea constructiva.
Es un constante movimiento circular que lo renueva todo para
proporcionar siempre al hombre, la corona de la creación, cuanto necesita
para la vida.
Consideremos por ejemplo, el milagroso movimiento circular de la
atmósfera, el cual tiene mucha relación con nuestros temas: con la
interrogación ¿qué necesita el hombre? y con las plantas. Sin la sabia
prevención divina del movimiento atmosférico, perecería irremediablemente
todo ser vivo, animal o planta. La inmensa e incalculable cantidad
de anhídrido carbónico (gas toxico) que se desprende como residuo
de la respiración de animales y plantas, unida a la menos inconmensurable
cantidad de gases expulsados por fábricas, instalaciones de calefacción,
motores de combustión, etc., forma una masa de miles de mi
llones de toneladas de gases y materias toxicas en suspensión que polucionan
la atmósfera y envenenan el aire que respiramos. Pero, por
fortuna, también en el maravilloso movimiento circular de las cosas, y
en esta perenne transformación, ha puesto Dios su mano, para que el
aire viciado se vea libre de esas materias perjudiciales y pueda el hombre !
disponer del oxigeno que necesita cada día.
Atmósfera, respiración, combustión, transformación, reino vegetal
y agua, son los eslabones de la cadena de la vida que mueve incesantemente
con el perpetuo movimiento circular de las cosas, reconstruyendo
y revivificando constantemente todos los seres y manteniendo
con vida a hombres, animales y plantas.
Las verdes hojas de las plantas de nuestras campiñas, con su función
regeneradora del aire, y los vegetales acuáticos que viven en nuestros
arroyos, ríos y lagunas, así como en el mar (algas marinas), desempeñan
un maravilloso e importantísimo papel en el proceso de la combustión y
transformación del ambiente (aéreo y acuático), y gracias a ellos los
hombres y los animales, sobre la tierra, las aves que surcan el aire y los
peces y demás habitantes del medio acuático, tienen la posibilidad de
vivir.
Fuente: Guía de medicina natural
Autor: Carlos Kozel