Guía de medicina Natural Carlos Kozel Con la demostración científica


Guía de medicina Natural Carlos Kozel

Con la demostración científica de la enorme importancia de las
hojas verdes en el proceso de transformación del ambiente, transformación
imprescindible para la vida animal, justificamos al propio tiempo la
indiscutible realidad de que las plantas y los frutos son de la mayor
importancia para mantener el hombre en estado sano y para combatir
toda clase de enfermedades, y a este magnífico fin han sido especialmente
destinadas por el Creador.
A toda persona sensata y razonable ha de interesarle vivamente el
método de curación por las plantas. Los pueblos antiguos, cuya sabiduría
no vamos ahora a poner en duda, sabían mucho del casi mágico
poder de las plantas. No en vano son éstas más antiguas que el hombre,
porque el Señor las creó tres días antes que al hombre.
Justificada la absoluta eficacia y necesidad de la curación por las
plantas, volvemos al ya citado maravilloso movimiento circular de la
combustión y transformación de las cosas, para que el amable lector
pueda ir penetrando en estos misterios. Vemos que el reino vegetal fue
especialmente dotado y destinado por el Creador para absorber gran
parte de los gases perjudiciales que polucionan la atmósfera, a fin de
devolver al aire el oxígeno imprescindible para la vida.
Además, el 90 % de la gran masa de anhídrido carbónico que
poluciona la atmósfera, es absorbido por las grandes masas de agua
(ríos, lagos y océanos). El mar es pues un mundo lleno de vida y al
propio tiempo regenerador de la atmósfera.
En la superficie del mar se encuentran millones de diminutas plantitas
que junto con otros pequeñísimos seres del reino animal forman el
plancton, alimenta de las ballenas y otros cetáceos. En el fondo de los
mares existen verdaderas selvas vegetales formadas por incalculables masas
de algas marinas. Ellas son las que forman junto con otras plantas la
vida vegetal del mar. Sin ellas no podría existir ningún ser viviente en el
inmenso océano.
Estas plantas marinas, no solamente coadyuvan al constante y maravilloso
proceso de transformación y renovaci6n de la atmósfera, sino
que constituyen el medio de vida de innumerables especies de peces,
moluscos y mariscos, los cuales son a su vez devorados por otros habitantes
más grandes del mar. Podemos deducir la gran cantidad de alimento
que las algas ofrecen a los seres vivientes que habitan el mar, del
hecho, científicamente comprobado, de que las algas absorben de un
solo metro cúbico de agua del canal del Mar del Norte, durante el
verano, tanto anhídrido carbónico que es posible hacer de él 1,8 gramos
de azúcar. De manera que, de un kilómetro cúbico de agua del mar se
podría extraer, más o menos, la enorme cantidad de mil ochocientas
toneladas de azúcar. En el verde reino vegetal de la superficie de la
tierra y del fondo y superficie del mar, reside pues el misterio de la vida.
Fuente: Guía de medicina Natural
Carlos Kozel