Guía de medicina natural – Carlos Kozel HIERRO


Guía de medicina natural – Carlos Kozel
HIERRO
Nuestra sangre necesita constantemente hierro. Entre las muchas
enfermedades que padecen las personas faltas de hierro, figura especialmente
la anemia y la ictericia. No olvidemos que al hierro corresponde
la misión de transportar una parte del oxígeno que los pulmones reciben
al aspirar el aire.
Sobre esta importante tarea del hierro, el Dr. Riedlin escribe lo
siguiente:
"El hierro puede transformar las peligrosas sustancias del agua
azufrada que se forman en los intestinos, en sulfato de hierro no venenoso.
Por tener esta gran virtud, desempeña un importantísimo papel en
el tratamiento de las enfermedades de la sangre. Las sustancias del agua
azufrada, que resulta de pútridos residuos en los intestinos, entran en la
corriente sanguínea, lo cual es una de las causas principales de los
dolores de cabeza, malestares, cansancio, falta de apetito y palpitaciones
del corazón, síntomas que se manifiestan especialmente en la palidez
y en la anemia. En las personas que comen tierra curativa, la evacuación
presenta un color que va desde gris oscuro hasta negro, por el
sulfato de hierro, y pierde su olor penetrante. Al tomar tierra curativa,
la evacuación no solamente es más abundante, sino que también desprende
mucho menos olor; en otras palabras: la cura con tierra curativa
puede evitar el envenenamiento propio de los intestinos."
Las hierbas que contienen hierro tienen un efecto parecido al de la
tierra curativa que acabamos de mencionar. La aplicaci6n de ambas, es
ideal.
Ricas en hierro son especialmente las plantas siguientes: la ortiga,
el amargon, (diente de león) las hojas de nogal, las hojas de zarzamora,
la centáurea, las flores de tusilago, el hinojo, la anserina, la melisa o
toronjil, la menta, el anís, etc.
Las siguientes verduras y frutas son ricas en hierro: las lentejas, las
espinacas, las acelgas, el brécol, la lechuga, la escarola, los rabanitos, la
zanahoria, la avena, el trigo, el arroz integral, el centeno, etc.; la manzana,
la cereza, el fresón, el limón, la naranja, la mandarina, el pomelo, la
lima, la ciruela, el membrillo, la candía, la uva, la pera, la piña tropical,
la granada, el melocotón, la grosella, la mora, el dátil, la papaya, el
COCO, las nueces, las avellanas, las almendras, los piñones, etc.
Fuente: Guía de medicina natural Carlos Kozel