Cómo disfrutar de tu trabajo Nutrición


Cómo disfrutar de tu trabajo
Nutrición
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE UNA CORRECTA NUTRICIÓN?
- Como afirma el dicho: "somos lo que comemos".
- Alimentarse y nutrirse no es lo mismo: puedes comer mucho pero no estar
recibiendo los nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento de tu cuerpo.
- Es un hecho comprobado que muchas enfermedades (obesidad, trastornos
vasculares -infartos, ateroesclerosis, várices, hipertensión-, diabetes, cáncer,
afecciones reumáticas, divertículos, úlceras, estreñimiento, fatiga, caries, etc.) están
fuertemente vinculadas a una mala alimentación.
- La salud, la energía, el estado anímico, el control del estrés, un presente y un
futuro plenos dependen de lo que ingieras.
¿QUÉ ES SALUDABLE CONSUMIR?
- Una cantidad importante de alimentos crudos: verduras y frutas (con cáscara, bien
lavada), variadas, de todos los colores. No olvides las de color verde y las crucíferas
(bróccoli, repollo, coliflor, repollitos de Bruselas), éstas últimas excelentes para el
sistema digestivo y anticancerígenas. "Vegetal" proviene del latín vegetare: vivificar
(¿te dice algo esto?). Nuestro cuerpo está programado para alimentos frescos y
recién preparados y, aunque se puede adaptar a casi cualquier cosa, no logrará una
óptima salud sin ellos.
- Cereales completos (integrales, o sea, con cáscara), en lo posible remojados 12
horas antes, como trigo, maíz, arroz, quinoa, cebada, centeno, etc.
- Germinados o brotes, verdadero potencial energético, ricos en toda clase de
nutrientes. Los hay de alfalfa, sésamo, soja, lentejas, maní, girasol, calabaza, trigo,
maíz, arroz, mijo, cebada, etc.
- Agua, de dos a tres litros por día. Puedes reemplazar una parte por jugos, caldos o
infusiones de hierbas, pero la mayor parte es preferible que sea agua.
- Levadura, a razón de una o dos cucharadas por día. Muchas personas, con
deficiencias en la asimilación del complejo B de vitaminas, pueden tener algunos
problemas, como distensión o gases. Esto significa justamente que están
necesitando la levadura. Comienza con ½ cucharadita y aumenta a medida que te
vayas acostumbrando.
- Aceites crudos de primera presión en frío, o sea, no extraídos por métodos
industriales, como el aceite de oliva extra virgen.
- Frutos o semillas oleaginosos, como sésamo, lino, girasol, almendras, nueces,
avellanas.
- Frutas secas, remojadas 12 horas, como pasas de uvas, duraznos, higos, ciruelas.
- Legumbres, remojadas 12 horas, como porotos, arvejas, lentejas.
- Soja y sus derivados, como leche, salsa, tofu, miso.
- Productos de mar (pescados, en especial de mar profundo, mariscos, algas).
- Lácteos, en especial yogur, leches cultivadas o probióticos. Muchas personas son
alérgicas a la lactosa (más de las que se piensa). Se puede saberlo dejando de
consumir toda clase de lácteos por un mes y reemplazándolos por productos de
soja, leche de almendras, semillas de sésamo o tomando calcio natural (romper en
pedacitos una cáscara limpia de huevo, echarle jugo de dos limones y guardar en la
heladera. Al segundo día, el calcio se habrá degradado y se podrá tomar una
cucharada por día). Observa si ha habido cambios, si los problemas han disminuido
o desaparecido.
- Huevos
- Pollo sin piel, carnes magras.
Fuente: Cómo disfrutar de tu trabajo
Autor: Laura Foletto
[http://www.mailxmail.com/curso-como-disfrutar-trabajo/nutricion]