Guía de medicina natural – Carlos Kozel Silicato


Guía de medicina natural – Carlos Kozel
Silicato
Importante es el papel que el silicato desempeña, tanto en el reino
vegetal y animal, como en el organismo humano. Sin el silicato, los
árboles y plantas carecerían de firmeza y fuerza y no podri'an mecerse
al viento sin quebrarse. Sin el silicato los animales no podrían correr, ni
los hombres caminar, ver, oír, hablar y oler. El silicato que está contenido
en las plantas, hierbas, verduras y frutas, forma en el cuerpo del
hombre y del animal, la piel, las fibras de los músculos, los tendones y
todos los tejidos, los bronquios, los bronquiolos (las Últimas y finas
terminaciones de los tejidos pulmonares) el esmalte de los dientes, la
suavidad y resistencia de los cabellos, los cartílagos de la nariz, de los
oídos, las niñas de los ojos, las envolturas de los filamentos nerviosos,
los vasos sanguíneos, los tendones de la musculatura abdominal, los
tendones que unen la espina dorsal y los huesos, etc.
¿De qué forma podría formar el bazo todas estas maravillosas
cosas en el cuerpo del hombre y del animal y renovarlas continuamente,
si no obtuviese constantemente silicato? Los hombres se paralizarían, se
volverían ciegos y mudos, etc.
El que no quiere perder sus cabellos, su buena vista, su buen oído,
su buen olfato, debe tomar muchas tisanas ricas en silicato, y debe
evitar comer carne, caldos de carne, alcohol, tabaco, café, cacao, té
negro (como los tés japoneses, chinos, ingleses y rusos), condimentos
picantes, etc. En lugar de pan blanco, pasteles y golosinas, debe comer
pan integral, miel, copos de avena, etc. En una alimentación tan natural
y sencilla residía el secreto de la larga vida del hombre antiguo que
conservaba hasta edad muy avanzada su dentadura completa, todos sus
cabellos y una vista perfecta.
El que tiene alguna noción sobre la forma cómo se reconstruye el
tejido conjuntivo, puede comprender fácilmente que las tisanas que
contienen gran cantidad de silicato combaten con éxito las enfermedades
de la piel, riñones, nervios (particularmente la tuberculosis).
Son ricas en silicato las siguientes plantas: la cola de caballo, la
ortiga, el amargón (diente de león) (especialmente su raíz), la eufrasia,
la achicoria (especialmente su raíz) el llantén, la gramilla, la paja de
avena, la milenrama, las hojas de abedul, las vainas de judias, la corteza
de encina y el brezo.
Son ricas en silicatos las siguientes verduras y frutas: la cebolla, el
ajo, los cereales, particularmente la avena, etc.; las fresas y fresones, la
manzana, el membrillo, las cerezas, la sandía, el melón, la ciruela, la
naranja, el limón, la lima, el pomelo, la mora, la granada, la pera, el
higo, las nueces, las avellanas, las almendras, los píñones, el coco, las
aceitunas, etc.
Fuente: Guía de medicina natural
Autor: Carlos Kozel