Aloe Vera La planta que cura LOS PIONEROS DE LA INVESTIGACIÓN MODERNA


Aloe Vera
La planta que cura
LOS PIONEROS DE LA INVESTIGACIÓN MODERNA
Investigación Americana
Fueron Smith y Stenhouse quienes identificaron por
primera vez, en 1851, el principio activo de la planta que
llamaron aloína*(7). En 1912, H.W.Johnstone, un
plantador de Kentucky, observó sorprendido las virtudes
curativas del áloe cuando unos obreros de su plantación, que
estaban gravemente quemados, se curaron rápidamente después
de que unas matronas untaran sus heridas con pulpa de áloe.
Decidió cultivar áloe y comercializarlo como ungüento*.
En los años 30, Creston Collins y su hijo redescubrieron
científicamente las virtudes del aloe vera y demostraron su
eficacia en la cura de numerosas afecciones. Destacaron
especialmente, en un célebre informe, la capacidad del aloe
vera (barbadensis) en paliar los nefastos efectos de las
radiaciones derivadas de la radioterapia.
Decenas de investigadores se lanzaron entonces al estudio
científico de la composición química de la planta. Entre ellos,
Chopia y Gosh identificaron en 1938 sus principales elementos
-----------------------------------------------------
(7) Aloína: en el siglo pasado la medicina oficial europea reconocía
esencialmente al áloe virtudes purgantes que se atribuían a la aloína,
contenida en la piel de la hoja. Solamente los empíricos de los países en los
que crecía el áloe utilizaban el gel translúcido de la pulpa fresca.
-------------------------------------------------------
activos: la aloína, la emodina, el ácido quisofánico, la goma de
resina y hullas de aceite* volátil y no volátil.
En 1942, Rodney M. Stockton, ingeniero químico, se hallaba
de vacaciones en Florida cuando sufrió una grave quemadura
por el sol. Sus amigos untaron su piel quemada con la pulpa
gelatinosa extraída de una hoja fresca de áloe, y tuvo la
sorpresa de ver como su dolor se calmaba al instante. Confuso
por la rapidez de su curación, Stockton decidió estudiar el
fenómeno más detenidamente. En 1947 se instaló en Florida e
hizo numerosos experimentos para comprobar si el “milagro”
se repetía. Así fue. Entonces trabajó en la estabilización del gel
de la planta y puso a punto un ungüento hecho a base de áloe,
eficaz contra las quemaduras, y que un programa de televisión
muy popular hizo famoso en los Estados Unidos.
Al final de los años 50, Bill C. Coats, un farmacéutico tejano
que dedicó gran parte de su vida al estudio de esta planta,
consiguió estabilizar la pulpa fresca del aloe vera gracias a un
proceso totalmente natural. Su secreto, patentado, reside en la
incubación durante tres días de la pulpa, a una temperatura
variable, y en la adición de vitamina C, vitamina E y sorbitol,
anti-oxidantes eficaces. Este gran descubrimiento permitió
comercializar el aloe vera, que está conquistando el mundo en
beneficio de todos. Bill Coats publicó varias obras en las que
explica sus investigaciones detalladamente. (Ver : Cultivo y
transformación del áloe, página 31, y Bibliografía, página 63).
Fuente: Marc Schweizer
Aloe Vera
La planta que cura
Tradución Anna-Maria Ascolies