Aloe Vera La planta que cura Los laboratorios Carrington



Aloe Vera La planta que cura
 Los laboratorios Carrington han obtenido la autorización de la FDA (Food & Drogs administration) para experimentar el carrisyn en el ser humano, experimentos que parecen ser alentadores según las últimas noticias. De manera paralela a estas investigaciones americanas, los sabios rusos de la difunta URSS no se quedaron atrás. El profesor Brekhman ya citado, el oftalmólogo Vladimir Filatov y el neurólogo Serge Pavlenko, por citar tan sólo los más conocidos, estudiaron los sorprendentes efectos del áloe medicinal. Wolfgang Wirth, en su obra Curar con áloe nos explica esta epopeya que resumimos a continuación. El secreto del áloe ruso El profesor Vladimir Petrovitch Filatov (28.02.1875- 30.10.1956), oftalmólogo ruso originario de Odesa, especialista en trasplantes de tejidos, fue uno de los pioneros modernos de la terapéutica a base de áloe. Filatov obtuvo su cátedra de oftalmología de la mano misma del zar Nicolás II. Investigador dinámico y muy curioso, Filatov no se contentó en seguir los senderos trazados por la medicina tradicional. Su lema era : “Es quien cura quien tiene razón”. Sin a priori y sin prejuicios dogmáticos, este cirujano e investigador genial estudió diferentes terapéuticas no ortodoxas, que sus colegas consideraban con desprecio como magia supersticiosa. Apasionado por la homeopatía, la naturopatía, las energías, Filatov militaba en favor de una medicina unitaria, con una visión de conjunto (holística) del hombre y de la enfermedad. Para él la quimioterapia y los tratamientos con plantas poseían tantas cualidades la una como los otros, y debían actuar conjuntamente hacia la curación en vez de oponerse tontamente en estériles controversias. Acostumbraba a decir : “Donde un método es inoperante, ¡hay que probar otro! Para todo mal existe un remedio. ¡Es responsabilidad nuestra, médicos, el descubrirlo!”. Durante sus viajes por el Cáucaso o por Siberia, estudiaba siempre sobre el terreno las plantas medicinales y los secretos de los curanderos locales. Tras la revolución de octubre, Filatov pudo proseguir sin muchas dificultades sus investigaciones bajo el régimen soviético, y llamó maliciosamente a su método “medicina dialéctica”, para que los comisarios políticos y los mandarines oficiales lo dejaran en paz. Filatov creía que la oposición entre curanderos empíricos y médicos alópatas era un falso problema. Preconizaba la instrucción de los curanderos a fin de inculcarles los rudimentos de la ciencia necesarios para un conocimiento médico moderno. También quería dar a los médicos universitarios una formación más amplia, que les permitiera extender el campo de sus conocimientos hacia las medicinas populares tradicionales. Fue pionero de la queratoplastia (trasplante de córnea), y su principal descubrimiento fue que el trasplante de un pequeño fragmento de córnea sana en una córnea vuelta opaca por la catarata, devolvía a la córnea enferma su transparencia original. Había observado que este proceso era más rápido si el injerto era tomado de un cadáver y se exponía cierto tiempo al frío (2 a 3º+). Fuente: Marc Schweizer Aloe Vera La planta que cura Tradución Anna-Maria Ascolies