Como nos Engancha el Consumismo



Como nos Engancha el Consumismo
 “Ser gordo es ser rico!!” La imagen de que “los gordos son ricos” viene desde temporadas pasadas, cuando los gordos de la clase alta, tuvieron más comida y no tenían que moverse tanto para ganarse la vida. Además, es cierto que los “ricos” tienen más recursos para curarse… Hoy día la obesidad no es un privilegio y prestigio sino una epidemia a nivel mundial, un problema de la salud pública muy grave. “¡El tiempo es dinero!” Es la excusa perfecta para la “comida rápida” El tiempo que ahorramos alimentándonos con “comida chatarra” tarde o temprano lo pagaremos en medicamentos para curarnos de las enfermedades (provocadas por la “comida rápida”) y esto toma más tiempo. Estos alimentos de bajo valor nutritivo que también incluye sopas instantáneas producen, con su envuelto de duroport, la basura más contaminante. En todos lados del mundo se sabe que el AMOR va por el estómago. El tiempo de preparar una buena comida para los que amamos es a largo plazo una muy buena inversión y jamás es tiempo mal gastado o perdido. Las golosinas nos implican: “La vida es dulce” El azúcar blanco (por ser procesado) funciona como estimulante sintético en nuestros cerebros. Al consumirlo nos da una sensación corta de que la vida es dulce y una breve sensación de estar feliz. Para poder repetir esta sensación los “químicos del placer” crean adicción y llevan a la dependencia, más que todo en niños y jóvenes. “Solo lo que es blanco es bueno” Esta imagen - un tipo de “racismo alimenticio”- tiene su base histórica desde las temporadas de la esclavitud en Europa. Los alimentos procesados como el azúcar, el arroz, la harina se tratan de blanquear artificialmente para darle una imagen mejor. Durante este proceso los alimentos pierden la mayoría de sus beneficios originales, naturales, integrales o criollos. Como resultado: La producción de alimentos procesados es más caro y menos saludable y se pierde la producción local de alimentos naturales que ha garantizado un buen trabajo a muchas personas. El ejemplo más triste es el reemplazo de la panela por azúcar blanca. Por lo tanto se debe reflexionar: “No todo lo que es blanco es bueno”. “Cara bonita” La promoción -de la comida chatarra y rápida y de las gaseosas- es uno de los más refinados para enganchar a los que solo quieren ver una cara bonita con brillo superficial y que no preguntan por el contenido de los productos, sus beneficios o consecuencias a la salud. El precio de estos productos se divide en aprox. una quinta parte para el valor del producto y el resto se gasta en promoción, envase y empaque que el consumidor paga con cada compra. ¡Sea más critica! ¡Investiga bien los contenidos de tus alimentos! Fuente: pura vida Eco-Cuenca Atitlán www.puravidaatitlan.org