Guía de Medicina Natural – Carlos Kozel ¿Cómo se realiza esto?


Guía de Medicina Natural – Carlos Kozel
¿Cómo se realiza esto? ¿Donde reside el misterio de la gran labor y
de la enorme eficacia de la hoja verde? No olvidemos que la sabia mano
de Dios, el Creador del cielo y de la tierra, obra también sin cesar en los
grandes procesos de la Naturaleza. Maravillosa y muy sencilla es la
manera de trabajar de la hoja verde. Para el muy difícil proceso de
producción y de trabajo que tiene que realizar tiene a su disposici6n dos
sustancias fundamentales: anhídrido carbónico y agua. Ambas cosas, la
hoja verde las saca de la atmósfera y el agua, además, de la tierra. El
anhídrido carbónico es un gas que se desprende de todo proceso de
combustión, sea de un horno, de una máquina, de un motor, del
fuego cualquiera, sea de los seres vivientes, pues también de la maquina
humana y de la del animal -en las cuales se realiza igualmente un
constante proceso de combustión para el movimiento, la alimentación y
la reconstrucción-, sale con cada espiración este gas, es decir, oxígeno
gastado. Sin oxigeno no hay ni luz, ni calor, ni combustión, es decir, sin
oxígeno no hay vida.
La hoja verde, cualquiera que sea su forma, purifica el aire de este
gas (anhídrido carbónico) y preserva de esta manera a los hombres y a
los animales de asfixiarse. Al inmenso océano, con sus ingentes cantidades
de plantas marinas (algas) le corresponde el principal papel de
purificador.
Con la transformación del carbono y agua en azúcar mediante la
hoja verde, y con el auxilio de los poderosos rayos solares, se reintegra
constantemente al hombre y a los animales el oxígeno necesario para
conseguir el incesante proceso de combustión.
¡Que maravillosa obra de Dios! La hoja verde absorbe lo expulsado
por el hombre y el animal, algo que se ha vuelto muy perjudicial,
decididamente venenoso, y les devuelve, a cambio, constantemente el
oxígeno que tanto necesitan para la respiración y para el proceso de
combustión. ¡Qué maravilloso intercambio! ¡Qué sabia disposición divina!
iQué misterioso trabajo el de la hoja verde! ¿No debemos agradecimiento
y obediencia a Dios por tantas maravillas? ¿No vemos en
este portentoso procedimiento el gran amor de Dios? Este, amor inmenso
devuelve bien por mal. Fue este amor el que le impulso a entregar a
su único Hijo para que muriera en la cruz para la redención de la
Humanidad pecadora.
Fuente: Guia de medicina natural Carlos Kozel