Guía de medicina natural Carlos Kozel MANZANA {Pirus innlusl



Guía de medicina natural Carlos Kozel

MANZANA {Pirus innlusl
¿Qué podemos decir de esta riquísima fruta? Mucho y bueno. En primer lugar, diremos que su atrayente aspecto invita a todo el mundo a comerla. Luego, es difícil hablar de sus cualidades. La manzana no perjudica jamás, abre el apetito, ayuda siempre, alivia dolores, combate ventosidades, produce sangre sana, purificada, vivifica y cura. Su agradable aroma, su bello color, su suave efecto en el estómago, su atrayente aspecto que despierta el apetito, y muchas otras excelentes propiedades que tiene desde el Paraíso, la convierten en su reino de las frutas.
Para nuestros antepasados fue la manzana un alimento saludable y fortificante al mismo tiempo.
La ponían cada día en la mesa. Los campesinos, en lugar de mucha carne, comían abundante cantidad de manzanas. No convertían las manzanas en sidra, corno se hace hoy en los países donde esta fruta abunda, sino que sabían guardar y conservar las manzanas durante largo tiempo, para consumirlas después en estado natural.
Si se le dice a un gran consumidor de carne que las manzanas dan fuerza y vigor, se burlará de tal afirmación. Tal vez llegue a admitir que la manzana tiene ciertas virtudes medicamentosas, pero lo que no admitirá, de seguro, es el hecho de que la manzana sea un alimento fortificante.
Esta es la reacción de las personas que no tienen ni idea de los factores naturales de curación y nada saben de las maravillas que Dios obra a través de la Naturaleza por El creada. Afortunadamente, los prejuicios, las opiniones falsas y confusas, la ignorancia en una palabra, de los hombres, en nada puede cambiar el verdadero curso de las cosas.
Dios lo dispuso así, y así es y será para siempre y a pesar de todo.
La ciencia moderna se ha ocupado del estudio de la manzana y de sus maravillosas propiedades. El que de un modo especial hizo conocer a la Humanidad el gran valor nutritivo y curativo de la manzana fue el doctor M. Bírcher Benner, verdadera eminencia en bromatología (ciencia que estudia las propiedades nutritivas y curativas de los alimentos).
Se han hecho famosos sus planes de alimentación y, sobre todo, su dieta de manzanas. Se recomienda comerlas enteras, sin pelar- y sin quitarles el corazón.
Sólo así constituyen una comida completa y contienen todo el poder nutritivo, vivificante y curativo que Dios puso en ellas. Esto vale también para todas las frutas, verduras, cereales, etc., cuya cáscara sea comestible. Pero las frutas, y por tanto las manzanas, deben lavarse bien antes de comerlas, pues aparte de que la recolección, el almacenamiento y el transporte, siempre las ensucian algo, algunos vendedores les aplican algún producto extraño para darles un bonito brillo. prejuicios, las opiniones falsas y confusas, la ignorancia en una palabra, de los hombres, en nada puede cambiar el verdadero curso de las cosas.
Dios lo dispuso así, y así es y será para siempre y a pesar de todo.
La ciencia moderna se ha ocupado del estudio de la manzana y sus maravillosas propiedades. El que de un modo especial hizo conocer a la Humanidad el gran valor nutritivo y curativo de la manzana fue el doctor M. Bírcher Benner, verdadera eminencia en bromatología (ciencia que estudia las propiedades nutritivas y curativas de los alimentos).
De este análisis se desprende que la manzana no solamente es una comida suave que llena el estómago, sino que además nutre bien y da fuerza al organismo.
La manzana tiene numerosas propiedades curativas, pero donde obra verdaderas maravillas es en el tratamiento de las diarreas y, sobre todo, en los trastornos digestivos de la infancia.
También tiene especial efecto curativo contra la ictericia, la nerviosidad,
la decrepitud, el reumatismo, el insomnio, las malas digestiones, las enfermedades del hígado y del bazo, etc.
Haremos resaltar, además, que la manzana es un alimento excelente para los estudiantes, colegiales y cuantos realizan un trabajo intelectual, porque con tiene mucho fósforo.
De lo dicho se desprende lo importante que es para la salud tomar zumo de manzanas sin alcohol.
Ya hemos dicho que la manzana es LA REINA DE LAS FRUTAS, calificativo que ostenta con pleno derecho. Su hermoso aspecto invita a comerla y, además, como antes hemos dicho, lleva muchos elementos curativos y reconstructores. Por este motivo aconsejamos hacer de vez en cuando una cura de manzanas, que tendrá benéficos efectos cualquiera que sea la dolencia que se trate de combatir.
En apoyo de nuestras recomendaciones, vamos a contar un caso fehaciente:
"Durante mi estancia en Merán, Tirol (Italia), visitaba a menudo el
depósito de l a Sociedad Exportadora de Caliill, en la mencionada ciudad, para solazarme con las maravillosas frutas que formaban la parte principal de mi alimentación.
"Cierto día escuché allí la siguiente conversación: 'Como yo le digo, la manzana es la salvación de mi vida', repetía una dama. A las preguntas que le fueron dirigidas sobre este asunto ella relató: 'Hace seis semanas que estoy aquí. El médico de cabecera me había ordenado una cura de uvas, según un pequeño libro del consejero médico doctor H. Inmediatamente de mi llegada aquí quise conseguir ese libro, pero no pude hallarlo por estar agotado y, en su lugar, me facilitaron otro libro. El estómago y la cura de manzanas. (Aquí el relato se hizo más interesante para mi.) La disertación sobre el estómago la dejé aparte al principio y me atuve únicamente a la cura de manzanas. Lo que no me gustaba era que debía abstenerme de comer carne, ni palomas asadas
que yo siempre comía con gusto, cosa que me permitía mi médico. Pero me fueron recomendadas manzanas que me gustaban ya siendo niña y que mi médico me había prohibido tomar. Pues bien –pensé yo-, dejemos vivir a las pobres palomas y hagamos un ensayo con las manzanas, pero hagámoslo con las mejores. Y... ¿que más? Pues que yo debo mi vida a las manzanas y repito que yo era, hace seis meses, una enferma desahuciada, a pesar de la carne y del mejor vino; yo estaba sin deseos de comer, sin digestión y tan débil que no podía moverme sin mi
sillón de ruedas. Pero ahora suba dos veces cada día al paseo Gili y llego al camino de los Tappriner, si eso posible? ¿Sólo con manzanas y uvas, sin carne y sin vino, se ha puesto usted tan sana?' 'Como le digo.
Lo que no logré con ninguna cura, con ningún remedio, lo he conseguido
con la cura de frutas. Este es el unico y verdadero camino para sanarse y cuidar la salud.'
Fuente: Guía de medicina natural Carlos Kozel