Guía de medicina natural – Carlos Kozel Cebolla



Guía de medicina natural – Carlos Kozel
Cebolla
En las cebollas hay también un excelente remedio contra el insornnio, particularidad que mucha gente ignora. El que tenga alguna duda, que corte, antes de acostarse, una cebolla por la mitad y que la huela un rato. Verá qué pronto te invade un agradable sopor que no tardará en convertirse en sueño profundo y reparador. Es igual mente efectivo para esto, un poco de zumo de cebolla.
El zumo de cebolla, así como el abundante uso de cebollas en cualquier forma, sea rallada o mezclada con puré de patatas, calma y combate la diarrea y la gripe.
Algunas personas, especialmente mujeres, buscan un remedio inofensivo y seguro contra verrugas en la cara y en las manos.
La solución la hallarán en la cebolla. Procédase así: se ahueca una cebolla grande, se llena de sal, se tapa con el caparazón que se ha sacado de ella y se coloca en una taza pequeña o cualquier recipiente de reducidas dimensiones, para que no se caiga y vacíe su contenido. Con el Líquido así obtenido se humedecen repetidamente las verrugas, empleando para ello un fino pincel. Las verrugas, irán desapareciendo poco a poco. Si las verrugas están en la mano, se puede aplicar cada noche una rebanada de cebolla salada sobre ellas.
Veamos ahora como practicar una cura de cebollas de diez días de duración: Se hace cada día el preparado descrito en el Procedimiento núm. 1, y se toma una cucharada cada hora; por la noche, si el paciente se despierta, tomará igualmente una cucharada. Cuídese de que esté preparado curativo esté bien tapado.
Mientras dura la cura, deberán consumirse muchas cebollas en las comidas, así como mucha ensalada y hortalizas, y en especial plantas silvestres de las que hablamos en éste y en el volumen segundo.
Tampoco debe olvidarse la patata, tan rica en bases, la cual neutraliza los ácidos y venenos y los expulsa de manera natural. Evítense las comidas fritas. Patatas cocidas con la piel y luego peladas, o bien puré de patatas, son comidas fácilmente digeribles.
Repetidas veces hemos dicho que se debe vivir de modo natural para obtener completo éxito. Recomendamos nuestro libro de cocina que contiene un gran número de recetas vegetarianas, titulado "La salud depende de la cocina".
Por supuesto que la cura de cebollas puede alargarse mucho más, si se estima oportuno. El que toma el preparado núm. 1 durante meses y vive vegetarianamente, comiendo especialmente muchos alimentos crudos, muchas plantas silvestres, tales como: ortiga, amargón, lengua de buey, menta, llantén, borraja, verdolaga, así como hortalizas, especialmente espinacas y zanahorias, puede curar antiguas enfermedades crónicas, tales como: enfermedades del aparato digestivo, de los riñones, mucosidades, tos, ronquera, supuraciones, granos, hinchazones, hidropesía
(en este caso se deben comer también en abundancia calabacines, calabazas, sobre todo crudas).
Invitamos a nuestros amables lectores a pensar en el hecho de que casi todas la enfermedades y trastornos tienen su origen en el mal funcionamiento de los órganos elíminadores del cuerpo, tales como el aparato renal (riñones y vejiga), el aparato digestivo (particularmente los intestinos), los pulmones y la piel, y cuando éstos no eliminan y expulsan las toxinas residuales del metabolismo, éstas se acumulan en el organismo, en forma de ácido tirico y otros elementos morbosos, envenenando la sangre. Casi todas la enfermedades se deben al estreñimiento y a la escasa secreción de orina.
Sólo cuando se han combatido y alejado las causas, puede esperarse un completo restablecimiento. Este es el fundamento de la verdadera curación natural.
Debe procurarse que los riñones y la vejiga funcionen normalmente, para que el ácido úrico tan perjudicial y que tantas enfermedades provoca, sea expulsado sin cesar. Muchas enfermedades y molestias desaparecen de esta manera. Y ese normal funcionamiento del aparato renal se obtiene tomando en abundancia tisanas diuréticas, de las que se describen un buen número más adelante. Siendo generalmente necesario para los riñones un tratamiento a base de calor, tomarse muchos baños de asiento con agua caliente y un baño de vapor a la semana.
Los baños de sol y las cataplasmas de barro sobre los riñones y sobre la región de la vejiga son muy útiles para ayudar a la expulsión del
ácido úrico. Las cataplasmas sobre la región renal no deben ser frías.
La cebolla es un remedio diurético y curativo de primera categoría.
Fuente: Guía de medicina natural – Carlos Kozel