Guía de medicina natural – Carlos Kozel


Guía de medicina natural – Carlos Kozel
El fluido de la cebolla hace que el sueño agradable y profundo invada todo el sistema. El fenómeno se produce al entrar en juego la higiene del cuerpo nervioso de la célula de la oxigenación química del fondo de la esencia virgen y viva de la cebolla, ya sea medio asada al horno, o cruda, o bien hervida y preparada en forma de sopa.
El verdadero secreto está en tomar abundante cantidad de cebolla.
Al decir cantidad, nos referimos a dos o tres cebollas, de buen tamaño, cada vez, inteligentemente hervidas, cortadas bien finas y cocidas en agua hirviente, dejándolas cocer a fuego vivo durante unos 15 minutos.
A veces se puede adicionar al hervido de cebolla una cucharada de arroz blanco, otras veces una patata o un par de cucharadas de harina de maíz, o copos de avena y aderezar con un poco de queso rallado (tierno).
También puede cocerse la cebolla con un poco de tomillo. Se recomienda, especialmente, tomar la sopa de cebolla por la noche con el fin de conseguir un sueño tranquilo.
En el tratamiento de la diabetes, la cebolla desempeña un papel curativo y regenerador muy importante. El diabetico necesita que se le purifique la sangre; la cebolla desinfecta  y depura !a sangre, eliminando los tóxicos que contiene, tornándola más cana, más limpia y más fuerte.
Con el ácido fosfórico, hierro, calcio, yodo, azufre, magnesio, sodio, y fluor que se aportan a la sangre por la ingestión de mucha cebolla, se corrige paulatinamente la anemia. Regenerando las células de la sangre con la dieta natural, Estas asimilarán fácilmente todas la propiedades de los demás alimentos medicinales. La toxemia y la disemia de la sangre se curan con el azufre y el ácido alilico de la cebolla.
Es muy recomendable la cebolla, cruda o cocida, para aquellas personas que tienen poco cabello o para los que sufren alopecia (caída del cabello). El gran substrato de calcio que contiene la cebolla, así como el fósforo y magnesio, son perfectamente asimilables por las células reoforas del sistema intercapilar.
A los que padecen de la vista (miopía, fatiga visual, presbicia, ceguera nocturna, congestiones, cataratas, etc.) les conviene aplicarse cada noche a los ojos un poco de zumo de cebolla, y podrán comprobar el buen resultado de esta práctica.

Fuente: Guía de medicina natural – Carlos Kozel