Guía de medicina natural Carlos Kozel Ortiga


Guía de medicina natural Carlos Kozel
Ortiga
Incluso las hojas tiernas de ortiga, que no pican, después de haberlas lavado, pueden emplearse para cataplasmas y vendajes. El éxito con la hoja fresca será mayor aún.
Los que sufren de reumatismo, gota, diabetes, cálculos biliares, deberían hacer una cura de ortigas cada año.
Está bien comprobado que la ortiga, especialmente el cocimiento de su raíz, es un remedio eficaz contra la caída del cabello y contra la caspa.
Siendo así, se comprende su eficacia para fomentar el crecimiento del cabello.
Vistas las excelencias y la maravillosa manera de obrar de la ortiga, comprenderá el amable lector lo acertado de la comparación efectuada al comienzo del artículo, cuando decíamos que la ortiga es como una diligente ama de casa, es decir, que de la misma manera que la madre cuida del orden y el arreglo de la casa, la ortiga mantiene en orden el organismo humano.
¿Cómo puede efectuarse una cura de ortigas?
Todo el mundo debería hacer [o posible para consumir ortigas de una forma u otra. Sin embargo, para efectuar la cura de ortigas, recomendamos hacerlo en primavera, es decir, cuando éstas son frescas y tiernas. En esta época, todas las plantas tienen más jugo, y, por lo tanto, es mayor su poder nutritivo y curativo.
La ortiga puede ser preparada y usada de las más diversas maneras, lo mismo que las otras plantas medicinales que sirven para comer:
1. Los gajos y hojas tiernas se preparan en ensaladas, mezclándolas con lechuga y otras plantas silvestres y verduras.
2. Estofadas, cocidas, y fritas, solas o con otras plantas silvestres y verduras.
3. En forma de jugo fresco acabado de exprimir. Esta es la manera preferible, ya que así se aprovechan mejor todos los elementos nutritivos y curativos. Se toman de 2 a 5 cucharadas de jugo fresco cada hora, pero no durante las comidas. También pueden tomarse en ayunas, cada día, dos tacitas pequeñas. Por la noche, también se puede tomar un poco de jugo.
4. En forma de tisana cruda, que se obtiene cortando hojas tiernas (tambien gajos jugosos, si se quiere), que se ponen en remojo en agua fresca durante toda la noche. A la mañana siguiente, se cuela y el líquido resultante se toma a razón de dos a cinco cucharadas cada hora. De la misma manera puede tomarse el jugo exprimido (si no se prefiere beberlo de una sola vez por la mañana o por la noche. La medicina natural obtiene un efecto  mejor si se toma en pequeñas cantidades y a  menudo (cada media hora o cada hora), pues este procedimiento viene a ser un ataque concéntrico sobre el centro de las enfermedades, las cuales tienen que capitular al fin, igual que una piedra grande que, bajo la fuerza de las gotas de agua que van cayendo regularmente sobre un mismo punto de ella, acaba horadándose. Lo qire a veces no pueden hacer las grandes masas de agua, lo hacen las pequeñas gotas regulares y persistentes.
5. En infusión: Se vierte el agua hirviendo sobre la planta fresca o seca, se tapa bien y se deja reposar así unos 10 minutos; después se cuela.
6. Como tisana cocida.
7. Ortiga en polvo para condimentar sopas y otros platos; es muy nutritiva y saludable. El procedimiento para conseguirla no ofrece dificultad: se toman hojas bien secas y se desmenuzan  entre las manos; si se quiere obtener un polvo más fino, puede emplearse un molinillo de los que venden para moler pimienta.
La ortiga en polvo es un condimento natural y agradable, apto para cualquier- clase de comida.
Fuente: Guía de medicina natural – Carlos Kozel