Guía de medicina natural – Carlos Kozel No nos recuerda


Guía de medicina natural – Carlos Kozel
¿No nos recuerda la manera de obrar de la hoja
verde el maravilloso plan de salvación hecho por Dios y que hallo
cumplimiento con la muerte de su Hijo en la cruz? Los pecados de la Humanidad
fueron la causa de su muerte en !a cruz, pero El ofrece a la
Humanidad lo bueno en lugar de lo malo, es decir: la vida eterna. Lo malo
viene del hombre con sus pecados y falsedades. Dios, en cambio, quiere
darle, por mediación de su Hijo, que ha muerto por todos los hombres,
la vida eterna, con la única condición de que se entregue a El con fe y
humildad, confesando sus pecados y obedeciéndole. El gran amor de
Dios y su deseo de perdonar es el oxígeno celestial que da esperanzas
de una nueva vida y transforma al hombre en una nueva criatura. En
apoyo de cuanto acabamos de exponer, ofrecemos algunas citas bíblica:
"Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito para que todo aquel que en el cree, no se pierda, mas tenga
vida eterna" (Juan, 3:16).
"Venid ahora, y razonemos -dice el Señor- aunque vuestros pecados
sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque
sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán. Si queréis
y obedecéis, comeréis lo mejor de la tierra, pero si rehusáis y os rebeláis,
por la espada seréis devorados. Ciertamente, la boca del Señor
ha hablado" (Isaías, 1:18-20, Biblia de Las Américas).
"Venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os
haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que
soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.
Porque mi yugo es fácil y ligera mi carga" (Mateo, 11 :28-30).
"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas
viejas pasaron; y. he aquí todas son hechas nuevas" (2 Corintios, 5:17).
Que el apreciado lector anhele también fervientemente este oxígeno
divino que se obtiene de Dios, entregándose a El para no caer en
la desesperación y para no perecer en las terribles circunstancias mundiales
que están descritas en Lucas 21 :26:
"Secándose los hombres a causa del temor y expectación de las cosas
que sobrevendrán a la redondez de la tierra, porque las virtudes de
los cielos serán conmovidos".
Siempre, pero hoy más que nunca, es tiempo apropiado para entregar
el corazón a Dios y para la preparación individual a fin de lograr
la vida eterna. Al sobrevenir las ultimas siete plagas, la hoja verde celestial,
que en este caso es Cristo, cesará su trabajo purificador, perdonador
de los pecados y dador de vida. El plazo de gracia habrá terminado
para siempre. El que hasta aquel momento no haya entregado su corazón
a Dios, perderá toda oportunidad de salvarse y perecerá con el gran
número de impíos.
Volvamos ahora a nuestra propia hoja verde terrenal. Con el impropio
nombre de respiración clorofiliana se conoce la función trófica
en la que la clorofila descompone el anhídrido carbónico resultante de
la respiración normal de la planta y el absorbido por las raíces, fijando
el carbono y dejando libre el oxigeno, fenómeno que solo se verifica en
las partes verdes o provistas de clorofila y bajo la influencia de la luz. Es
el llamado proceso de fotosíntesis.
Fuente: Guía de medicina natural Carlos Kozel