Alazor (Carthamus tinctorius)



Alazor (Carthamus tinctorius)
El alazor es una vistosa hierba perteneciente a la familia de las compuestas tubulifloras.
No suele alcanzar más de medio metro de altura, y su tallo es recto y erguido; las hojas tienen forma entre aovada y lanceolada.
Echa unas cabezuelas grandes, envueltas por las hojas superiores.
Las flores son de un color amarillo intenso, y con el tiempo se vuelven anaranjadas.
Los frutos tienen forma prismática, con una base estrecha y una longitud inferior a 1 metro.
Se cría cultivado en determinadas zonas de Cataluña, Murcia, comunidad valenciana y Andalucía, encontrándose también asilvestrado por todas partes.
Florece en verano, durante toda la estación.
Con fines medicinales interesan las flores y los frutos.
Las flores de las cabezuelas se recolectan justo antes de que se marchiten y se llevan a secar tan pronto como sea posible; si no se dispone de secadero, el secado se hará a la sombra.
En cuanto a los frutos, se recogen cuando la planta va a secarse.
En los frutos existen abundantes grasas insaturadas.
Estas grasas se obtienen por prensación del fruto, rindiendo hasta un 23% de aceite de alazor.
En cuanto a las flores, lo más característico de ellas son las materias colorantes: una roja (llamada rojo de alazor) y otra amarilla; esta última ha sido ampliamente utilizada como falsificación del azafrán.
Además, las flores también contienen flavonoides y un principio amargo llamado arctiosido, que se encuentra en toda la planta.
El aceite de alazor se ha empleado mucho como laxante o purgante, en función de las dosis; pero este aceite reúne una serie de características que le hacen merecedor de una acción hipocolesterolemiante.
En efecto, por su gran predominio en ácidos grasos no saturados, se emplea para rebajar el exceso de colesterol en sangre.
En general, el uso de grasas insaturadas está muy recomendado para todo el mundo, independientemente de que se sufra o no algún tipo de hipercolesterolemia, es decir, que se mantengan anormalmente elevados los niveles de colesterol en sangre.
Estas grasas se encuentran principalmente en pescados azules, aceites vegetales, etc.
Otras acciones de esta planta, menos conocidas, se deben a unos compuestos presentes en las flores; estos ejercen una acción antifúngica y antinematodos.
En la India, esta planta se usa de forma externa como analgésico.
En cualquier caso, la principal virtud del alazor estriba en ser un buen laxante; pero como siempre, ha de emplearse esporádicamente y siempre bajo supervisión médica, al igual que cuando se utiliza para rebajar el colesterol.
Antiguamente se extraían los dos colorantes que antes mencionábamos: con el amarillo se teñía la lana; pero el color variaba con la luz solar, por lo que se prescindió de su uso.
.- Infusión. A partir de las flores; se añade una cucharada pequeña de flores a una taza de agua hirviendo.
Se pueden tomar hasta 3 tazas al día.
.- Emulsión. Con los frutos, machacados y tras dejarlos reposar, se obtiene una emulsión laxante o purgante, en función de la cantidad que se tome.
.- Aceite. El aceite se usa en la alimentación normal, después de recibir un tratamiento adecuado.
Laxante. Purgante. Hipocolesterolemiante
Fuente: Enciclopedia de Plantas Medicinales

Fichas de Plantas Medicinales

Guía de medicina natural –Carlos Kozel LLANTÉN (Plantago)


  
Guía de medicina natural –Carlos Kozel
LLANTÉN (Plantago)
Esta planta, que crece espontánea en toda clase de tierras, se recolecta a mediados de verano, cuando la planta ha,alcanzado su plenitud.
Se deseca a la sombra y en sitio ventilado.
Como veremos, son muchas sus propiedades curativas, pero se destaca sobre todo por ser astringente, -cicatrizante, antihemorrágica, expectorante y purificadora de la sangre.
Se conocen y usan en medicina cinco especies de Ilantenes, a saber: el Llantén común, mayor (Plantagornajor); el llantén menor, lanceoludo o de hojos estrechas (Plantago laceolata); el Ilantén mediano o leriguu de cordero lPlantago media); el llantén de ciervo o estrella de mur (Plantago coronopus); y el llantén de perro, zaragatono, pulguera, etc. (Plantago psylliurn). Las semillas de este Último sueltan un muc llaga, al ponerse en maceracion, constituyendo un excelente laxante, indicado en la irritación de las vías urinarias y en el estreñimiento crónico. Como laxante: una cucharada sopera o más de semillas, en maceración acuosa durante la noche, a la que 5e añade una cucharadita de semillas de anís para mejorar el sabor. En ayunas, tomar íntegro y de una vez (agua, mucílago y semillas).
Para uso interno, se toma en infusión. Una cucharada por taza; de dos a cuatro al día. Para enjuagues, cuatro o cinco cucharadas por litro.
El llantén está indicado para combatir los catarros crónicos de los bronquios; contra el asma bronquial en forma de jugo fresco, el cual es también un excelente purificador en las impurezas de la piel; disenterías; inflamaciones crónicas de los riñones; para enjuagues contra las afecciones de la boca y las encías; contra la tos de los niños y coqueluche; debilidad de la vejiga; ictericia; enfermedades del hígado; hemoptisis; hemorroides.
Las hojas frescas de llantén se aplican exteriormente sobre ukeras y heridas.
Es efectivo también contra picaduras de abejas, mordeduras de perros, víboras, magulladuras, etc. y es excelente contra la serpigina.
Del hecho de que esta planta crece en todas partes, deducimos que Dios, el gran Creador del Cielo y de la Tierra, le ha dado una gran importancia en la curación de los muchos trastornos y enfermedades que acosan a la Humanidad. El gran Jardinero celestial ha puesto esta planta a disposición de los hombres, en su celo por ayudar al hombre enfermo. Busca esta planta y aplícala en cualquier dolencia o malestar, y con toda seguridad obtendrás alivio, pues éste es el deseo de Dios.
Esta planta depura de manera maravillosa la sangre, el estómago y los pulmones.
El jugo de las hojas de llantén machacadas constituyen un excelente  remedio para úlceras, tumores y también para el cáncer.
Debe tomarse el jugo natural por la mañana en ayunas y por la noche; en las enfermedades de la vista deben colocarse directamente sobre los ojos las hojas machacadas.
Como casi todas las enfermedades son causadas por las impurezas de la sangre, debilidad del estómago y de los pulmones, en una palabra, por el organismo impuro en el que se han acumulado gran cantidad de sustancias extrañas, es precisamente ésta la planta que todos los hombres sin excepción necesitan hoy.
La acumulación de ácido Úrico y sustancias extrañas, venenosas e impuras fatigan todo el organismo así como los nervios y el espíritu. No ha de sorprender pues que la mayoría de la gente se sienta siempre débil y cansada, a pesar de comer y beber mucho. Es preciso eliminar esa carga de elementos extraños.
El llantén será un fiel auxiliar en este trabajo de limpieza interior, y su acción se verá acrecentada si se emplea en unión de la ortiga y el amargón. El llantén, no solamente limpia, sino que además fortifica y colabora en la reposición de las sustancias gastadas. Por eso no debe faltar en ningún hogar; y más aún si tenemos en cuenta que ayuda a los niños débiles, niños que a pesar de comer mucho y comer alimentos aparentemente fortificantes, no se desarrollan como es debido. ¡Cuánto dinero gastan a veces los padres en aceite de hígado de bacalao y otros así llamados tónicos, sin alcanzar con ello lo que pretenden! Ignoran que Dios deja crecer en sus propios jardines o campos la planta que tanto necesitan para sus hijos y para ellos mismos.
¿Cómo puede realizarse una cura de llantén?
Puede realizarse de diversas maneras. Remitimos al amable lector a las explicaciones que hemos dado sobre la preparación de la ortiga. Una cura de llantén puede hacerse de la misma manera que la cura de ortigas.
Cómase a menudo el llantén preparado en ensalada, junto con otras plantas silvestres. Ahora bien; para practicar una cura, lo mejor es tomar el jugo verde y fresco en lugar de la tisana preparada de las hojas secas. Este jugo se toma espaciadamente, de 2 a 5 cucharadas cada hora, pero nunca junto con las comidas. La cura puede prolongarse indefinidamente.
Si sólo se dispone de llantén seco, se toman cada hora 7 cucharadas de tisana, o se toman cada día en ayunas 3 tacitas de esta tisana.
Es muy saludable el jarabe que describimos a continuación: se cuece en una olla grande durante dos o tres horas y en bastante cantidad de agua, llantén mezclado con ortiga y amargón (3 partes de llantén, 1  de ortiga y 1,5 de amargón); estas plantas pueden ser verdes o secas, según la época del año. Las más apropiadas son las verdes. Luego se cuelan, se tiran las plantas y se cuece el líquido obtenido añadiéndole mucha miel de abejas. Esta nueva cocción debe durar tres o más horas.
El líquido obtenido se guarda en botellas en el sótano o en lugar fresco, para irlo tomando durante cierto tiempo, a razón de 2 cucharadas cada hora.
Fuente: Guía de medicina natural –Carlos Kozel


Enciclopedia de Plantas Medicinales Álamo negro (Populus nigra)


Enciclopedia de Plantas Medicinales
Álamo negro (Populus nigra)
El álamo negro es un árbol de hermoso porte; posee unas ramas inicialmente oscuras, que más tarde se vuelven de un color gris verdoso.
Las hojas son anchas en la base y tienen yemas en sus axilas.
Las flores del álamo son dioicas, es decir, que posee flores masculinas y femeninas, encontrándose ambas agrupadas en amentos que se abren pronto en primavera, antes de que salgan las hojas de las ramas.
Los frutos son cápsulas vellosas.
Se cría en las riberas del Pirineo y en todo el norte del país.
Requiere zonas húmedas para su desarrollo.
Este hermoso árbol florece al finalizar el invierno, casi rozando con la primavera.
La medicina popular utiliza las yemas, que se recolectan en primavera cuando todavía se hallan cerradas y rodeadas de escamas viscosas.
Se recomienda hacer la recolección en árboles ya caídos o abatidos, de manera que no se altere el ecosistema y los árboles jóvenes puedan llegar a madurar por completo.
Las yemas, una vez recogidas, se deben secar rápidamente y preferentemente en secadero; una vez finalizado el proceso de secado, se conservan en recipientes cerrados.
En las yemas foliares de este árbol encontramos varias materias resinosas y una esencia amarillenta, de olor parecido al que despide la manzanilla.
Además también es rico en taninos, ácido málico, gálico y salicina.
Por las sustancias presentes en este árbol encontramos propiedades altamente desinfectantes y diuréticas.
Su eficacia contra los catarros de las vías respiratorias superiores está ampliamente demostrada.
Asimismo, es balsámico, expectorante y sudorífico.
Desde tiempos remotos las sustancias resinosas y la esencia que embadurnan las yemas añadidas sobre manteca de cerdo y otras sustancias- se emplean para calmar los dolores de hemorroides.
Dioscórides reflejó en sus escritos las admirables cualidades de esta planta para calmar el dolor: para ello se usaba el conocido "ungüento populeo" que se preparaba a partir de yemas de álamo negro, junto con manteca de cerdo; una vez macerada esta mezcla, se añadían hojas frescas de beleño, amapola, siempreviva, mandrágora, lechuga y violeta, todas ellas machacadas previamente.
Este ungüento, que requería de una paciente elaboración, servía para templar o calmar el dolor, sobre todo de las hemorroides.
.- Infusión. 4 cucharadas soperas en un litro de agua.
Una vez templado, se puede tomar a lo largo del día, en pequeñas tazas.
.- Extracto fluido. En farmacia se puede encontrar el extracto de esta planta.
La dosis aproximada es de 30 a 40 gotas, 4 veces al día.
Asimismo podemos encontrar jarabes, tinturas, pomadas de uso externo, etc.
Y a partir de la corteza se puede preparar carbón vegetal, muy utilizado como adsorbente en diarreas.
Además, el álamo negro forma parte de algunas presentaciones compuestas de venta en farmacias.
Diurético. Balsámico. Antiséptico
Fuente: Enciclopedia de Plantas Medicinales

Fichas de Plantas Medicinales

Medicina Natural al Alcance de Todos MANUEL LEZAETA ACHARAN 1. Respirar siempre aire puro


Medicina Natural al Alcance de Todos
MANUEL LEZAETA ACHARAN
1. Respirar siempre aire puro
Decía Hipócrates: “El aire puro es el primer alimento y el primer medicamento.” Como alimento, el aire puro abastece la mayoría de nuestras necesidades fisiológicas, de tal modo que en el campo, en el bosque, en la montaña o a orillas del mar, se puede vivir principalmente de aire y secundariamente de alimentos destinados al estómago. Esto se puede ver en la frugalidad de los campesinos que, a pesar de sus rudas labores y enérgico desgaste físico, viven sanos con tortillas y frijoles.
A la inversa, en las ciudades, donde el aire como alimento no reúne las excelencias de aire puro, para mantener la energía vital, el hombre necesita recargar la alimentación estomacal, a lo cual se suma la mala elección de los alimentos que mantiene un estado general de insuficiencia vital.
El aire debe entrar a nuestra economía por dos conductos: por los pulmones y por la piel. La piel es un tercer pulmón, a la vez que un tercer riñón, absorbiendo normalmente la cuarta o la quinta parte del oxígeno que necesitamos y expeliendo en análoga proporción los desperdicios de nuestro desgaste orgánico.
Para que la piel desempeñe sus funciones es indispensable que esté en contacto directo con la atmósfera o a lo menos que ésta se renueve sobre aquella, de aquí la importancia de los baños de aire y lo perjudicial de las camisetas y ropas pegadas al cuerpo.
La respiración pulmonar debe hacerse por la nariz con la boca cerrada, pues la nariz es el guardián de los pulmones, calentando el aire demasiado frío y reteniendo sus impurezas. Mientras mejor nos alimentemos de aire, menos necesidad tendremos de alimentos estomacales, es por esto que en las personas que tienen insuficiencia pulmonar, como los tísicos, se desarrolla una gran actividad digestiva, siendo clásico el apetito de estos enfermos que nunca se satisfacen.
A nadie le convienen tanto los baños de aire como a las personas que sufren de los pulmones, lo mismo que a los enfermos de los riñones les es especialmente benéfica la transpiración.
Así como para tener una buena digestión es necesario saber comer, también debemos saber respirar. Por eso es necesaria la gimnasia respiratoria, varias veces al día, y especialmente en la mañana haciendo respiraciones profundas durante algunos minutos con la boca cerrada.
Debemos pues, buscar el aire puro a toda hora, como el alimento más precioso para conservar nuestra salud, durmiendo todo el año con la ventana y, si es posible, en el verano haciéndolo en el patio o bajo los árboles.
2. Comer exclusivamente productos naturales
Alimento natural es el que ofrece la Naturaleza en cada lugar y en cada época del año y le conviene a nuestro organismo en el estado en que ésta lo ofrece. No es necesario cocerlo, asarlo someterlo a preparación previa, como sucede con las frutas y las semillas de los árboles.
Es indispensable saber escoger los alimentos a fin de mantener la salud, pues el alimento digerido forma la sangre y ésta será de la misma calidad de aquél. La salud depende de una buena nutrición y ella no puede existir sino introduciendo en nuestro cuerpo los productos destinados por la naturaleza para nuestro mantenimiento.
El orden natural establece que el reino mineral sustenta al vegetal y esté al animal, de donde resulta que ingerir substancias minerales, como son casi todos los productos farmacéuticos, es introducir materias extrañas en el organismo que no pueden ser asimiladas y que por lo tanto necesitan ser eliminadas.
El animal en libertad, con auxilio de su instinto, busca el alimento que le conviene, pero elhombre, habiendo degenerado su instinto, cree poder comer cuanto le plazca, sin más límite que sus recursos o caprichos.
Como se verá más delante, contravenir este precepto de la Ley Natural, es la causa principal de los males y enfermedades del ser humano. Sabios como Cuvier, Slikyssen, Carrigton, Laman, Christian, etc., demuestran, sin lugar a dudas, que el hombre, es frugívoro, es decir, que su organismo está constituido para alimentarse de fruta. Darwin, Lamarck, Haecke, etc., comprueban la analogía fisiológica del hombre con el mono, que es frugívoro. Y, como dice el doctor Almícar de Souza, la práctica es superior a toda teoría y nos muestra a millares de indígenas que viven en los bosques comiendo sólo frutas.
Las ventajas del régimen frugívoro son manifiestas. Además de evitar la enfermedad, son el medio más seguro para llevar a su curación. El raciocinio de las personas que viven exclusivamente de frutas es más claro y despejado, porque la sangre libre de toxinas irriga mejor las células nerviosas. Los que viven de frutas crudas no sólo rejuvenecen y se vigorizan, sino que se hacen inmunes a las enfermedades.
La carne de los animales no ha sido destinada para alimento del hombre y, más que alimento, es un excitante debido a los tóxicos que posee, entre los cuales están la creatina, cretinita, cadaverina, etc., que inyectados a un conejo en pequeñas proporción, causan su muerte fulminante.
Si el hombre fuera carnívoro por naturaleza se sentiría atraído por la carne cruda palpitante, y la consumiría en ese estado. Pero a pesar de que nuestro instinto está degenerado, aún se rebela ante los despojos sangrientos de cadáveres y precisa transformarlos por la acción del fuego, cambiando sus propiedades físicas para hacerlos tolerables a nuestros sentidos.
Con razón dice el doctor Amílcar de Souza: “La mentira más convencional de nuestra civilización es la mentira del alimento cocinado; sobre todo la carne.”
Si nos fijamos en las características del carnívoro y del vegetariano, veremos que, como el tigre, el chacal, etc., todos aquellos se distinguen por su instinto sanguinario, mientras que losvegetarianos como el elefante, el buey, el caballo, etc., son fieles, nobles y pacientes.
¿Qué vamos a buscar en los productos cadavéricos del animal que éste no haya sacado del reino vegetal? Si el buey forma y mantiene su cuerpo con la materia que extrae del débil canutillo del pasto, cuánto mejor podrá alimentarse el hombre con las substancias concentradas en las frutas y semillas que durante seis, ocho o nueve meses están acumulando energías solares, magnéticas, eléctricas y de calidad desconocida, extraídas de la tierra y de la atmósfera.
Fuente: Medicina Natural al Alcance de Todos
MANUEL LEZAETA ACHARAN

Medicina Natural al Alcance de Todos 2/ LA LEY NATURAL


Medicina Natural al Alcance de Todos
2/ LA LEY NATURAL
“En las alturas de la verdad, sólo se encuentra
con la verdad la Vida, así como en los abismos
del error, sólo se encuentra con el error la Muerte.”
Abdón Cifuentes
Las mismas leyes que fijan la órbita de los astros, que señalan las estaciones del año y que dirigen la vida del reino animal desde elefante hasta el más pequeño microorganismo, estas mismas leyes que designamos con el nombre de Ley Natural, rigen también la vida del hombre.
Pero esta ley que es observada por todos los seres creados es continuamente transgredida por el hombre ignorante y rebelde.
La Ley Natural es la voluntad del Creador que impone a la criatura una norma para cumplir su destino moral o físico. Es norma de virtud y de salud, de aquí que el hombre sano es bueno y el hombre enfermo sólo con gran violencia sobre sus inclinaciones morbosas puede dejar de ser malo.
La vida del hombre civilizado, con su instinto perdido y su ignorancia de los mandatos de la Ley Natural, se desarrolla sin más guía que el espíritu de imitación de los errores ajenos o el propio capricho. El hombre, abusando de su libre albedrío, continuamente contraviene la Ley Natural, llevando como sanción una vida de dolencias que termina por lo general con una muerte prematura y dolorosa.
La Ley Natural ha fijado la duración de la vida de los mamíferos en un período que representa seis o siete veces el de su desarrollo, así un caballo que demora cinco años en desarrollarse, normalmente debe vivir 30 a 35 años, y el hombre, que demora 25 años en completar su desarrollo, debería alcanzar una vida de 150 años o más. Sin embargo, los casos de longevidad son cada día más raros y la vida media suele estar alrededor de los 60 años.
El individuo sano siente su propia felicidad sin necesidad de artificios, es fuente de bienestar del cual participa su familia y aun alcanza a sus conciudadanos. El hombre enfermo es motivo de desgracia para cuantos lo rodean y para la sociedad en que vive, necesitando de goces artificiales que se compran para distraer su existencia.
El hombre sano vive satisfecho de su suerte, porque todo lo tiene con la salud y, consciente de su destino, no conoce las rivalidades ni la envidia. El hombre enfermo siente su inferioridad y odia al que no está en malas condiciones como él.
No olvidemos que la salud no se obtiene en la consulta del médico ni se compra en el mostrador de la farmacia. En las nuevas generaciones está el porvenir. Corresponde, pues, encaminar a la juventud hacia la salud que sólo puede obtenerse cumpliendo la Ley Natural.
La ciencia de la salud debe ser enseñada en la escuela con las primeras letras para que el niño aprenda a dirigir sus pasos en la vida en su propio beneficio y el de sus semejantes.
Los preceptos que la Ley Natural impone al hombre como condición para mantener la normalidad orgánica, vale decir la salud, quedan comprendidos en 10 mandatos:
1. Respirar siempre aire puro;
2. Comer exclusivamente productos naturales;
3. Ser sobrios constantemente;
4. Beber únicamente agua natural;
5. Tener suma limpieza en todo;
6. Dominar las pasiones, procurando la mayor castidad;
7. No estar jamás ociosos;
8. Descansar y dormir sólo lo necesario;
9. vestir sencillamente y con holgura, y
10. Cultivar todas las virtudes, procurando siempre estar alegres.
En el cumplimiento integral de estos preceptos está la salud y la trasgresión de uno sólo de ellos es causa de dolencia porque altera la normalidad funcional del organismo.
Finalmente, tengamos siempre presente que lo que da la salud también cura la enfermedad, porqué ésta es la alteración de aquella.
Fuente: Medicina Natural al Alcance de Todos

MANUEL LEZAETA ACHARAN

Guía de medicina natural – Carlos Kozel ¿Cómo efectuar una cura de cola de caballo?


Guía de medicina natural – Carlos Kozel
¿Cómo efectuar una cura de cola de caballo?
La tisana de cola de caballo debe usarse con moderación y no como una bebida diaria común, ya que es muy eficaz y no conviene abusar. Dos tacitas por día son suficientes, distribuidas durante el día, a razón de un par de cucharaditas cada hora.
Puede hacerse la cura con la planta seca, en forma de tisana, o en estado fresco, exprimiendo su jugo, lo que siempre es preferible, por ser más sustancioso en cuanto a los elementos curativos. En este último caso, debe tomarse una cucharadita del jugo fresco cada hora. Cuidado con la cucharita! No la deje en el jugo, pues el metal podría ser causa de grave envenenamiento. ¿Cómo efectuar una cura de cola de caballo?
Ajenjo
El ajenjo, que se conoce también con los nombres de ajenjo romano, hierba santa y artemisa amarga, es una planta de fuerte aroma y sabor muy amargo, que se recolecta durante el verano. Se utilizan las hojas y sumidades floridas, que se ponen a secar a la sombra.
Crece en estado silvestre o cultivado (en Europa y América) y es una planta muy usada desde la antigüedad (los antiguos hicieron del ajenjo el símbolo de la salud) en un gran número de enfermedades, pero especialmente como digestivo, tónico, estimulante, vermífugo y emenagogo
 Se usa la infusión de las hojas en dosis distintas del 1 a l 5 seg ún el efecto que se desea obtener.
Muchas personas le deben la salud, pero debe tomarse en pequeñas cantidades porque, de lo contrario, podrá tener un efecto perjudicial.
Siendo el ajenjo un poderoso estimulante de la producción de jugos digestivos, está especialmente indicado en los casos de falta de apetito, digestión lenta y difícil, estreñimiento, falta de menstruación, reumatismo, gota, cólicos, enfermedades del hígado y de las vías biliares.
No deben tomarlo jamás las mujeres embarazadas. Y en todos los casos, debe usarse con suma precaución y nunca debe hacerse un uso prolongado del mismo.
Para uso interno, se toma en infusiones de una cucharadita por taza: dos o tres tazas al día (a. Para caso externo, en infusión, para gargarismos, contra anginas y catarros de la garganta. Hojas hervidas, escurridas y machacadas, se aplican calientes para calmar los dolores articulares.
Una cura de ajenjo
Cantidad: Se prepara una tisana vertiendo sobre 5 gramos de hojas y flores de ajenjo, medio litro de agua hirviente. No es necesario hacerlo hervir. Para no tomar excesiva cantidad de esta planta curativa, aconsejamos tomar esta tisana, no a tazas, sino a cucharaditas y estas tomas deben ser bastante espaciadas; por ejemplo, una cucharadita cada hora, o cada dos horas. La tisana no debe tomarse durante las comidas, sino una hora antes o una hora después.
Una cura de 10, 20 o más días, da buenos resultados en todas las personas. Es muy conveniente hacer una cura de tisana de ajenjo al año, como de las demás plantas que recomendamos en este capítulo. Así nadie se verá privado de las bendiciones de Dios que descansan sobre estos poderosos remedios curativos naturales.
Con tisana de ajenjo o con polvos de ajenjo se han alcanzado los más brillantes resultados curativos. Lo que ya ha sucedido muchas veces puede repetirse si uno se decide a tratarse con tan excelente planta curativa. Se cuenta incluso un caso de envenenamiento con belladona que fue rápidamente curado con tisana de ajenjo.
A un niño que había ingerido belladonas, se le dio a beber de una vez tres tazas de tisana de ajenjo y de inmediato vomitó las belladonas, que de no haber sido expulsada5 de esta manera, habrían provocado irremisiblemente la muerte del pequeño. El niño se salvó y empezó a sentirse mejor inmediatamente de expulsadas las belladonas con el vómito provocado gracias a la tisana de ajenjo. En los dolores de vientre, ventosidades, flatos, diarrea, cólicos, vómitos, etc. no se tome solamente la tisana, sino que, además, aplíquese una cataplasma caliente preparada con hojas de ajenjo. El pan mojado en el cocímiento de ajenjo se escurre y se coloca sobre el vientre, poniendo encima otro paño seco, y luego se tapa bien con frazadas al paciente. Este mismo procedimiento sana también a los niños pequeños. A menudo desaparece el dolor de muelas manteniendo tisana caliente de ajenjo durante largo rato en la boca; luego se escupe ésta y se torna un nuevo buche de tisana
Muchas personas temen viajar por mar por temor a tan molesto mareo. Tómese una cucharada de tisana de ajenjo cada hora, durante el viaje, pero nunca junto con las comidas.
Estando comprometidos en la lucha contra los vicios del alcohol y del tabaco queremos aprovechar esta nueva oportunidad para alentar a los que anhelan librarse de estos terribles vicios, a que lean los artículos sobre Alcohol y Tabaco.
Como el cuerpo y el espíritu están en estrecha unión, Dios ha creado algunos medios de ayuda naturales que apoyan al hombre en la lucha contra las pasiones y los vicios. Lo que limpia al cuerpo de todos los residuos y venenos, da nuevo vigor al espíritu y a los nervios, o, mejor dicho, fortifica la débil voluntad para que pueda luchar contra tos.
 Un medio natural asi no solo se encuentra en el limón, sino también en el ajenjo. El que realiza una cura con tisana de ajenjo en la forma ya indicada, confiando en Dios y en el remedio, vencerá los terribles vicios mencionados, pues la tisana de ajenjo ayuda a ahuyentar los vicios, corrige el gusto pervertido y quita las ganas de fumar y de beber
Fuente: Guía de medicina natural –Carlos Kozel


HIERBA DE SAN JUAN

HIERBA DE SAN JUAN • Nombre científico:.Hiperricum perforatum,( 1). • Otros nombres: Calzona, calzoncillo, corazoncillo, corazoncito, ...