Guía de medicina natural – Carlos Kozel UNA CURA ANUAL PARA ENFERMOS:


Guía de medicina natural – Carlos Kozel
UNA CURA ANUAL PARA ENFERMOS:
COMO MEDIO PREVENTIVO
En el capitulo anterior hemos destacado el hecho de que las plantas
curativas crecen por doquier y que entre las innumerables especies,
unas cuarenta de ellas destacan por su eminente eficacia curativa.
De esta cuarentena de plantas hemos escogido seis de ellas: ortiga,
amargón, cola de caballo, ajenjo, llantén y manzanilla, que justamente
con el limón, naranja, manzana, cebolla, ajo y zanahoria, constituyen
un total de doce remedios típicamente naturales que figuran a la cabeza
de todas las plantas medicinales y que no nos cansaremos de recomendar
para la práctica de una cura anual de purificación y regeneración del
organismo.
Entre los centenares de plantas, verduras y frutas cuyo valor curativo
y aplicación describimos en el segundo volumen podríamos colocar
también muchas otras en lugar destacado para llamar la atención sobre
su enorme valor curativo.
Dada la importancia que algunas de ellas tienen, creemos necesario
describir, como complemento de los doce remedios antes citados, otros
veinticuatro elementos vegetales (plantas, frutas y verduras), que según
las necesidades también pueden ser incluidas en la cura anual especial de
limpieza interior y curación.
Las describiremos según el orden siguiente:
I - Uva
II - Higo
111 - Lino
IV - Soja
V - Rábano
VI - Pepino
VI 1 - Calabacín y calabaza
VIll - Tomate
1X - Patata
X - Salvia
XI - Menta
XI1 - Hinojo
Xl Il - Boldo
XIV - Carqueja
XV - Cepa caballo
XVI - Gramilla
XVll - Cardosanto
XVlll - Malvavisco
XIX - Melisa
XX - Malva
XXI - Saúco
XXl l - Tomillo
XXll l - VaIeriana
XXIV - Eucalipto
A esta lista queremos añadir, como broche final, uno de los elementos
de mas probada eficacia alimenticia y medicinal: la miel, que
debido a su especial composición reúne por sí sola selectos principios
curativos.
Los doce remedios naturales seleccionados en un principio pueden
servir a todos para efectuar anualmente una verdadera limpieza interior
de su organismo y para curar toda clase de trastornos y enfermedades.
alternándolos sucesiva y periódicamente (por ejemplo cada diez horas),
hasta concluir la rotación de los doce.
Fuente: Guía de medicina natural – Carlos Kozel